- Quiero que tengas una vida normal, que te cases con una linda mujer, que tengas hijos, una familia, eso es lo mas importante para un hombre… lo lamento pero no puedo seguir mas con esta farsa, fue divertido pero se acabo… yo ya no te amo. – como podía decirme eso la persona que mas me importaba en la vida, no quería escuchar esas palabras, pero las decía con tanta frialdad, con tan poca importancia, pero sabia que era mi culpa, después de todo siempre eh sido demasiado egoísta. viernes, 15 de abril de 2011
EGOISTA II : Siempre eh sido egoísta.
- Quiero que tengas una vida normal, que te cases con una linda mujer, que tengas hijos, una familia, eso es lo mas importante para un hombre… lo lamento pero no puedo seguir mas con esta farsa, fue divertido pero se acabo… yo ya no te amo. – como podía decirme eso la persona que mas me importaba en la vida, no quería escuchar esas palabras, pero las decía con tanta frialdad, con tan poca importancia, pero sabia que era mi culpa, después de todo siempre eh sido demasiado egoísta. sábado, 15 de mayo de 2010
Quiero ser egoísta

- Quiero ser egoísta, se que esta mal, pero por primera vez quiero ser tan egoísta como los demás – dije entre sollozos aferrándome a su cuerpo, mientras mis lagrimas caían sobre su ropa, empapándola con mi dolor, mi sufrimiento, mi agonía.
- De que estas hablando Michel?, no llores – trato de consolarme.
- Desde que era pequeño, me prohibieron serlo, tenia que pensar en los demás antes que mi, pero ya no lo soporto, me gustas, me gustas mucho y aun que se que esto esta mal, no me importa, te quiero solo a ti, y no quiero dejarte – grite aferrándome aun mas a el.
- Entonces no lo hagas, quédate conmigo – dijo levantando mi rostro y limpiando mis lágrimas – yo también te quiero Michel.
- Aun cuando este mal? –sollozando
- Si
- Cuando nos señalen?
- Si
- Cuando sea un niño malcriado egoísta.
- Me gusta mas si eres así – termino sonriendo.
- Mentiroso- comenzando a llorar de nuevo – estabas abrazando a esas chicas, y me no me invitaste a tu cumpleaños.
- Pero si fuiste tu el que me dijo que no te hablara, no quería que estuvieras molesto conmigo, por eso me resistí demasiado a abrazarte, a tocarte, a besarte – acercando sus labios a mi piel, entrelazando nuestras lenguas, succionando toda mi respiración, mi esencia, devorando todo mi ser, con su dulce boca. –y ahora no puedo contenerme.
- Eh??
Para cuando me di cuenta ya me encontraba dentro de su auto en dirección a su apartamento, y antes de que pudiera echarme para atrás, ya me encontraba debajo de el en su habitación.
- No crees, que esto es muy repentino? – dije asustado.
- Eh estado conteniéndome mucho tiempo, desde que te vi quise tocarte justo así – decía al momento de bajar delicadamente su mano por mi pecho desnudo.
- Pero si ya lo hicimos – estremeciéndome.
- La verdad –sonriendo – mentí, esa noche para cuando regrese a la habitación estabas dentro de la ducha con tu ropa puesta y quejándote que te habías caído, así que solo te desvestí, y te acosté, no pude hacerte nada – riendo – así que esta es la primera vez.
- Tú maldito bastardo, sabes lo nervioso que estuve, no pude dejar de pensar en eso todo el día, no me podía concentrar – sonrojándome.
- Sabia que te gustaba – victorioso – así que donde estábamos, a si aquí – diciendo esto comenzó a besar mi pecho delicadamente, suave, con una dulzura embriagadora, aquello era demasiado para mi, trate de detenerlo, pero me llene con el éxtasis y termine por entregarme al placer – tan linda es esta parte tuya, tal y como la imagine –continuaba bajando cada vez mas y mas por mi pecho.
- Eres un maldito pervertido – gemí –ahh.
- Lo dice alguien que ya esta todo excitado solo por lamer sus pezones un poco –me pregunto que pasara cuando toque aquí – tocando alrededor de mi entrada, introduciendo un dedo suavemente.
- No, ahí no…aahhh- gemí
- Te corriste tan rápido, eres todo un pervertido –lamiendo sus dedos con mi esencia.
- Que esperabas tonto es mi primera vez – sonrojado.
- Deberás? –aun mas sonrojado.
- Claro que clase de persona crees que soy, eras la primera de quien me enamoro en verdad, no soy como tu… - mas fui interrumpido por unos labios, que me volvieron a sumergir en un éxtasis grandioso, me sentía a morir y el simplemente susurraba palabras inentendibles a mi, eso me fastidiaba, ya que me excitaban muchísimo. – deja de decir cosas que no entiendo.
- Pero mira ya estas duro otra vez, eres tan lindo – besándome –aun así te preparare, no quiero dañarte – finalizo, introduciendo dos de sus dedos para ensanchar mi entrada, lubricando con su saliva, y mi propio semen – creo que ya estas listo –continuo mientras me penetraba dulcemente.
- Duele…maldito duele – le grite casi llorando, mas el trato de tranquilizarme susurrando algo a mi oído – idiota te dije que no me hablaras en alemán.
- Te amo – finalmente lo dijo – eso es lo que te dije, te amo Michel – para después besarme y embestirme con mas fuerza, con un ritmo contagioso, el dolor pronto fue desapareciendo, convirtiéndose en placer, hasta llegar al éxtasis completamente, hasta que me llevo a un lugar apartado de la realidad, hasta que deje de existir, y en mi cabeza solo existía lugar para un simple pensamiento, una sola persona, el.
Para cuando despertamos ya era de día, por supuesto que no fui a mi casa esa mañana estaba muy preocupado, no sabia como enfrentarlos, mientras que a kai las chicas de la oficina casi lo matan por que las dejo plantadas, aun así no era nada comparado a lo que iba a suceder, para cuando kai se dio cuenta, me prometió que me apoyaría, que estaría ahí para ayudarme, aun así le hice prometer que no diría nada, este era un asunto entre mi familia y yo, el simplemente me beso y sonriendo me aseguro que todo iba a estar bien.
Por supuesto que eso no era tan fácil…
- Cállate –gritaba mi madre –como puedes decir eso.
- Es asqueroso, maldito homo – continuaba mi hermano.
- Escúchenme por favor –suplique – estoy enamorado del doctor y no voy a dejarlo – asegure aferrando a su mano.
- Acaso quieres matar a tu padre? – preguntaba mi mama abrazando a ese hombre que se encontraba en el sillón – no puedes pensar en el.
- Déjalo Michel siempre ah sido egoísta, solo piensa en si mismo..
- Llevo toda mi vida pensando en ustedes, cuidándolos, haciendo lo que pensaban que era mejor, cumpliendo sus caprichos, acaso no tengo derecho a tener algo que yo deseo. – dije casi llorando.
- No le hables así a mama, eres un inútil y claro que nunca te van a permitir esto – continuaba Alex.
- Al menos si fuera una chica lo entendería, pero un hombre, es inaceptable, no puedo tener un hijo así – con histeria lloraba mama.
- Lo siento mama, pero de verdad lo quiero, amo a el doctor y nada de lo que digan me hará cambiar de opinión, y si es así como lo quieren –armándome con todo mi valor – me iré, pueden fingir que morí o que nunca tuvieron un hijo, pero no voy a negarme la felicidad, no ahora- termine sujetando aun mas la mano de kai, pidiéndole fuerzas para lo que iba hacer.
- Eres un inconsciente, acaso quieres que papa muera – grito Alex, en es instante mire el rostro demacrado de mi padre que simplemente presionaba su pecho con la mano, fue entonces que mis fuerzas se desvanecieron y que poco a poco mi agarre perdió su fuerza, soltando lentamente la mano de mi libertad.
- Michel no es un inconsciente – dijo al fin kai, quien al darse cuenta de mi situación apretó a un mas mi mano y salió en mi auxilio.
- Tu no te metas, todo es tu culpa y esto es entre el y nosotros, tu no eres de la familia –amenazo Alex.
- Lo se, le prometí a Michel que me quedaría callado, pero antes de eso le prometí que cuidaría de el, y eso es mas importante, no voy a dejar que sigan abusando de el, que no lo dejen ser feliz, que sigan haciéndolo pensar que el querer algo esta mal – continuo.
- Abusando, si eres tu el que se lo lleva, no se que demonios le metiste en la cabeza – continuo mi hermano – acaso no entiendes que el debe quedarse…
- No – grito interrumpiéndolo – el que no entiendo eres tu, escúchame bien, ya no me importa lo que piensen, me llevare a Michel, me lo llevare lejos, tan lejos como sea necesario para librarlo de ti, y ya veremos que harás cuando no lo tengas para que cuide de ti – enojado.
- No puedes hacer eso – al fin hablo mi padre.
- Lo siento señor – dirigiéndose a el – pero amo a su hijo y no voy a dejarlo.
- Papa, yo… - quise decir algo pero no tenia ya mas valor.
- Eh escuchado suficiente Michel… lo único que me queda es desearte toda la felicidad del mundo – sonriendo cálidamente para mi – perdona por acapararte todo este tiempo mi querido hijo – abrazándome – solo espero que no sea lo suficientemente tarde para que hagas tu vida.
- Gracias papa – dije abrazándolo – lamento no ser el hijo ejemplar que siempre quisiste que fuera.
- En eso te equivocas – dijo mi madre – siempre hemos estado muy orgullosos de ti, supongo que tengo que olvidarme de tener una linda nuera verdad –sonriéndome
- Mama – llore mientras la abrasaba- lo siento.
- Es verdad tampoco tendré nietos –bromeo papa.
- No te preocupes ya que el inútil de Michel fracaso en ese ámbito yo te daré muchos nietos – agrego triunfante Alex.
- Supongo que no hay remedio –termine yo – aun te parezco asqueroso.
- No… sigo pensando que eres un inútil, pero ya que… así hay más chicas para mí – dándome un golpe en la nuca –solo aleja a tu novio de mí, me mira muy raro.
- No te preocupes –abrasándome – solo tengo ojos para Michel.
- Creo que vomitare…que no iban a huir juntos
- Regresare mañana – termine mientras kai tiraba de mi para llevarme a su casa.
- Te amo – dijo sonriendo y besándome en su auto – quiero hacerlo ahora – manoseándome.
- Espera, no puedes… que acaso eres un adolecente – alejándolo de mi - deja de tocarme ahí.
- Solo cumplo la voluntad de tu padre –se excuso.
- Como que voluntad?
- El quiere tener nietos verdad, así que ay que intentarlo –abrazándome nuevamente.
- Que...espera no… si lo haces así… no… espera…ah…aaaahh – mas no pude detener a la bestia que había en su interior.
Creo que ser egoísta esta empezando a gustarme.
viernes, 16 de abril de 2010
BOMBA
viernes, 12 de marzo de 2010
Te amo; es una palabra demasiado egoísta.

Sobra decir que el trabajo se volvió demasiado incomodo, y por varios días, no dirigí palabra con el, ni siquiera lo miraba a la cara, pasaba todo el tiempo con Eduardo, aun cuando no le prestaba atención, el seguía platicando como loco, hasta que lo notaron, mi madre pregunto la razón por al que yo siempre me la vivía tan distraído y Eduardo, me regañaba por lo descuidado que era el trabajo.
- Voy a renunciar – dije mientras transcribía algo en el ordenador.
- Como? –se sorprendió Eduardo – y eso por que Michel, acaso ya no te gusta trabajar aquí..es por que solo digo tonterías.
- No es eso, simplemente, estoy cansado, y necesito un respiro, ya no lo soporto.
- Soportar que
- Al doctor –enojado.
- Y eso como por que?
- Es demasiado, la presión, su forma de tratarme, la sensación de…- me perdí en mis pensamientos mientras tocaba mis labios – simplemente quiero alejarme de todo.
- Si es por que le dije donde vivías, cual era tu numero de celular, tu cuenta de correo, el que te gustes los gatos y todas esas cosas .. lo lamento no te vayas –abrazándome.
- Fuiste tu –le grite –ya se me hacia muy raro de donde sacaba toda esa información.
- Perdóname, es solo que siempre que hablabas de el lo hacías como antes.
- Como que como antes?
- Sonríes, hace mucho que no te veo sonreír y cuando recuerdas las cosas que te hizo pasar sonríes, te ríes, te veías tan feliz.
- Eres idiota
- Solo deseaba que volvieras a ser el de antes Michel, no se lo que paso en todo este tiempo, solo quería que regresaras a disfrutar de tu vida – me quede callado, el era un idiota, pero se había dado cuenta inmediato de todo lo que me pasaba, el era un amigo de verdad, no solo alguien con quien esconderme.
- Gracias – abrazándolo – pero tengo que hacerlo, perdón Eduardo.
Salí a si a buscar a kai, en su oficina, quien se enojo muchísimo al saber lo que yo deseaba.
- No aceptare tu renuncia – dijo enojado.
- La entregare a los jefes
- Por que tan de repente, si es por lo que paso ayer, prometo que iré más despacio.
- Usted no lo entiende, ya no puedo seguir soportándolo, su acoso me tiene arto, acaso no entiende que me siento asqueroso cuando me toca, que me siento sucio, quiero apartarme de usted. –le grite, y cuando abrí mis ojos pude observar su mirada, llena de desesperación, de dolor, había dicho cosas muy hirientes, y ya no podía retractarme.
- No te vayas – bajando la cabeza – no volveré a acosarte, no te molestare mas, pero no te vayas, me rindo – sentándose –eres un buen ingeniero, que clase de jefe seria si dejo que se vaya uno de nuestros mejores trabajadores.
- Gracias por entender, en ese caso olvide lo de mi renuncia.
- Solo vuelva a trabajar, Ing. Luna – cuando escuche esas palabras algo dentro de mi se rompió pero ya había llegado muy lejos y no iba a desistir.
Eduardo estaba contentísimo de que yo no renunciara y de que todo se había arreglado, mas esa tarde al llegar a mi casa la verdadera tempestad llego. Alex seguía molesto debido a que aquella noche no llegue temprano como prometí, así que el tuvo que quedarse a cuidar a mi padre mientras que mi madre salió, el estaba tan furioso que buscaba la manera de vengarse, puesto que ese día iba a verse con su novia para tener una noche especial.
- Así que era verdad – dijo sarcásticamente.
- Verdad que? – pregunte
- El que eres homo – sonriendo
- De donde sacas eso.
- Madre, quieres saber cual era el problema tan importante por el cual llego tarde en la noche? –gritándole.
- De que hablas – desconcertado.
- Que significa esto Michel – dijo mi madre enojadísima, después de mirar el celular de Alex.
- Un compañero me paso esta foto, recuerdas que te dije que iría con lore a la feria, pues quienes crees que fueron y a quienes se encontraron? – malévolamente.
- No se de que hablas – disimule.
- Eres un maldito gay, tanto así que te besas en público – mostrándome la foto donde kai me daba un beso en la feria.
- Ya se me hacia muy raro que nos presentaras a tu jefe. – decía mama llorando.
- Yo no lo traje, el llego solo, y no salgo con el.- me defendí.
- Entonces solo fue un rato, ahora sabemos como le hacías para tener tan buenas calificaciones.
- Cállate.-grite
- No cállate tú, y será mejor que te comportes, o si no…-amenazo.
- Silencio los dos –grito mi madre – su padre esta durmiendo, y tu Michel quieres que el muera, te imaginas lo que pasara si descubre que tu eres gay, quiero que dejes de ver a esa persona, no lo quiero ver por acá nunca mas.
- Yo no soy gay- dije casi a punto de llorar – y ya solucione eso, el doctor no volverá a venir por acá.
- Estúpido gay – termino Alex antes de alejarse de mí.
Después de aquello regrese a mi vida normal, a mi aburrida rutina, comiendo solo, caminando solo, viajando solo, durmiendo solo, solo… sufriendo, pero por alguna extraña razón no podía continuar así, no podía acostumbrarme a la idea, a sentirme solo, no, no podía estar solo otra vez.
Extrañaba su calor en las tardes, sus abrazos repentinos, el que siempre me llamara, ver su sonrisa cada mañana, su perfume al besarme, el choque de nuestra piel, el rose de sus caricias en mi frente, sus intentos por conquistarme, lo extrañaba todo, y el pasar de los días solo hacia que me doliera más su indiferencia, su total frialdad conmigo, mirando como era amable con las demás personas, y frio totalmente conmigo, después de todo era mi culpa.
- Doctor Betancourt, es verdad que es su cumpleaños? – preguntaba una chica muy cerca de el.
- Maldita resbalosa aléjate de el – pensaba para mi – pero que estoy diciendo eso no me importa- me regañe.
- Claro que si, mañana cumplo 26 –sonriendo cálidamente.
- Deja de sonreírle – volví a pensar.
- En ese caso celebremos en su casa otra vez, si doctor.- insistió una segunda.
- Esta bien – acepto – y si no van los despediré – volvió a sonreír.
- Que bien – me emocione –tendré la oportunidad de volver a estar cerca de el – pensé al momento de acercarme a decirle que asistiría pero.
- A Michel, contigo no aplica eso, no es necesario que vayas, ya que no te gusta salir, no te obligare – dijo seriamente – verdad chicas? – abrazándolas.
- Ok – dije, y camine cabizbajo, Salí a tomar aire y nadie se hubiera dado cuenta de mi huida a no ser por el.
- Michel que te pasa?, por que lloras? – grito Eduardo.
- No estoy llorando tonto –dije llorando.
- Claro que si, doctor Michel esta llorando.
- Cállate tonto – lo golpe, mas una mano sujeto mi brazo y me arrastro a un lugar apartado.
- Por que estas llorando Michel – dijo el, que lindo sonaba mi nombre en sus labios, otra vez me había llamado así, con cariño, con ternura y eso era algo que no podía resistir, así que sin mas lo abrase con fervor, no quería que se separara de mi, no quería sentirme muerto otra vez.
martes, 12 de enero de 2010
Un amante; eso es demasiado egoísta.
- Ay... mi cabeza, donde estoy?
- Hasta que despertaste dormilón – dijo kai junto a mí. - Tienes hambre.
- Doctor… pero que hago, así la fiesta, waa debo irme lamento quedarme dormido, así me voy- levantándome.
- Espera - dijo tomándome por el brazo – no hay prisa, no es necesario que te vayas – abrazándome – puedes quedarte un rato mas no seas tan frio Michel.
- Doctor… suélteme...esto es raro.
- No es doctor, llámame kai.
- Ya le dije que no…
- Entonces de que otra forma llamarías a tu amante.
- Cual amante?
- Como que cual, yo, acaso no recuerdas lo que paso anoche.
- Anoche?
- como explicas el que estés en ropa interior – en eso momento me di cuenta, no traía mas que la interior puesta y el también – tienes una piel muy linda y una voz tan sexi.
Me quede callado, estático, sin decir anda, por un instante casi me desmayo de la impresión y cuando reaccione el ya estaba abrazándome y a punto de besarme, con toda mi fuerza lo arroje y Salí corriendo vistiéndome en el camino, alejándome de ese lugar lo mas pronto posible.
Una vez en casa mis padres me regañaron y Alex no ayudo mucho, diciendo que tal vez había ido a beber con alguna mujer y había tenido suerte, ya que llegue apestando a alcohol, después dela regañada de esa mañana jure que mataría a Eduardo nada mas tuviera oportunidad me había metido en un gran problema y lo peor era que no quería salir de el.
- Me duele la cabeza, odio tener resaca - dijo Eduardo mientras tocaba su frente.
- Sabes que te matare en cuanto mejores verdad – le conteste dándole una pastilla.
- Si, como sea, acaso a ti no te duele la cabeza? – me pregunto mientras se la tomaba.
- Ya te dije que no tome mucho por eso ni me duele – mientras el me daba una palmada en la espalda –ay – dije pues por lo que sucedió anoche me dolía a morir mi espalda, incluso el caminar me dolía.
- Ja lo sabia te caíste de borracho… jajajaja
- Ya cállate…- mas fui interrumpido por kai, quien me llamo amablemente a un lugar privado a platicar.
- Me gustas – dijo seriamente besando mi mano.
- Eh… -dije sacado de onda.
- Que me gustas mucho Michel
- Doctor, lo que paso anoche, fue un error así que le pido por favor, que me disculpe – bajando mi rostro – olvide mi comportamiento.
- Me gusta este lado tuyo – dijo levantando mi rostro – me gustan tus ojos, tu nariz – tomándome por la cintura –tus caderas, pero sobre todo tus labios – besándome.
- Suélteme – grite – esto es enfermo – alejándolo de mi – me da asco, no lo vuelva a hacer por favor, usted ni siquiera me gusta.
- En ese caso permíteme hacer que te enamores de mí – volviéndome a rodear con sus brazos.
- No, haciendo esto no hace que me guste, suélteme por favor.
- Me gustas Michel – tomándome de las manos para no escapar, y al estar apunto de juntarse nuestros labios nuevamente alguien nos interrumpió.
- Michel, donde andas? –gritando – necesito tu ayuda, deja de esconderte.
- Eduardo – suspire aliviado ya que gracias a esto kai me había soltado, y después corrí a abrazarlo.
- Ya me perdonaste que bien –dijo sonriendo- vámonos.
- Espera, Ing. Luna, de verdad voy a esforzarme –se despidió con una sonrisa picara.
Eduardo que no entendía la situación se la paso todo el día preguntando y molestando sobre que había sido eso, yo lo ignore volviéndole a decir que seguía enojado, mas por mucho que lo intentara no podía olvidar el sabor de su boca, la calidez de su cavidad, el sentir de su piel, era una sensación inexplicable y contrario a lo que dije, no me desagradaba, al menos no mucho.
A la mañana siguiente día de descanso, sonó mi celular muy temprano, despertando a mi hermano ya que el me lo había escondido, enojado bajo a la cocina y me lo entrego gritando, que ya tenia hambre, mientras yo preparaba el desayuno.
- Doctor –sorprendido
- Que es kai…como sea te invito a comer hoy, es tu día libre no, vamos tengamos una cita –dijo feliz
- No
- Ya no te hare nada raro –sonriendo
- No es eso –sonrojado – es solo que no suelo salir en estos días.
- No sales en tu día libre?...entonces que haces?
- Estoy cuidando a mis padres, estoy ocupado espere- dije pues el desayuno casi se convierte en cenizas.
- Oye, que te pasa..responde…Michel, Michel….amor.
- Ya, me decía
- Aja contestaste cuando te llame amor, te gusto lo sabia.
- Que?- enojado – voy a colgar
- No espera –mas colgué ya que estaba algo molesto.
Pensé que había desistido de su intento por salir pero esa misma tarde, sin saber como dio con mu casa, no teniendo opción tuve que presentarlo con mi familia, mi madre sonreía al ver un hombre tan apuesto, mi padre no decía anda, ya no hablaba como antes y Alex se dedico a preguntarle todo sobre el, y kai con lo presumido que era no dudo en responder cada una de sus preguntas.
- Así que si eres un hombre tan rico e importante… por que trabajas eh? – pregunto indiscretamente Alex.
- Por pura diversión… y para conocer gente interesante.
- Por las chicas, te entiendo.
- El no es un pervertido como tu – respondí furioso.
- Yo no soy un pervertido, solo digo que lo mejor de la vida son las mujeres, y para disfrutar de la vida disfruta de mujeres, tal vez si tuvieras novia no serias tan amargado hermanito.
- Así que no tienes novia? –pregunto feliz
- Mi vida privada es mía.
- Cual vida, nunca la ha tenido, solo sabe estudiar y trabajar y eso anda más jajaja.
- Y de quien es la culpa?
- Ya es suficiente, Michel deja a tu hermano, por cierto – interrumpió mi madre – mañana iré a visitar a mi hermana, así que regresa lo mas temprano que puedas.
- Así, me voy, casi lo olvido, tome dinero de tu cartera hermano, es solo que Lore, quiere ir a comer antes del cine – termino Alex para salir de la casa.
- Ya veo lo cálida que es tu familia – dijo kai.
- Ahora entiende por que no puedo salir –dije cabizbajo.
- Bueno entonces te invitare otro día, ya te lo dije no me rendiré – acercándose a mi rostro – déjame cuidar de ti, deja que te ame – termino mientras me besaba suavemente, por suerte nadie nos miro en ese momento, y por un instante desee que sus palabras fueran verdad.
Desde aquella vez kai no dejo de perseguirme, solía dejar notas en mi escritorio, en mi bata, en lugares donde yo menos me lo imaginaba, me acompañaba a comer, se quedaba junto a mi mientras dormía, y mientras jugaba con mi cabello, incluso se quedaba dormido en mi regazo, era el único momento en el que su semblante de seguridad desaparecía, se veía tan inocente, tan vulnerable dormido ahí, y por esos pequeños instantes sentía la necesidad de besarlo, solía recorrer el contorno de sus labios, eran simplemente perfectos, pero inalcanzables.
Después de ya varias semanas de acosarme, como yo lo llamaba, al fin consiguió que le diera el si en una cita, debido a que esa noche saldríamos temprano me invito a visitar una feria local, al principio me resistí pero después de un rato sin saber por que dije que si.
Aquel lugar era extraordinario, muchas luces, muchos juegos, risas de mucha gente donde quiera que volteáramos a ver y todo parecía tan irreal, fue entonces que nos acercamos a un juego de tiro al blanco y kai gano un hermoso gato de peluche.
- Lo gane para ti – me lo dio sonriendo.
- No soy una mujer que necesite algo así-dije enojado.
- Pensé que te gustaría, se que te encantan los gatos… pero si no lo quieres se lo regalare a esa chica –agitándolo.
- Dámelo – dije arrebatándoselo, después de todo era un gato muy bonito.
- Sabia que te gustaría – acercándose a mis labios – ahora quiero mi premio – besándome.
- Deja de hacer eso, estamos en un lugar publico – dije súper sonrojado.
- Eso no importa, nadie nos presta atención – dijo tomando mi mano logrando que me sonrojara a un mas. – quieres tomar algo- simplemente asentí con la cabeza.
Tratando de tranquilizarme caminamos hasta donde vendían algo para tomar, pero para mi mala fortuna fui empujado por alguien, mientras que mi bebida caía en mi ropa causando que se mojaran, cuando kai se percato del incidente me todo de la mano y me llevo hasta su auto, donde me recomendó cambiarme de ropa en su departamento, después de todo era una noche muy fría y no quería enfermarme, acepte un poco de mala gana, pues conocía muy bien su pervertida manera de pensar.
Al llegar a su cuarto me dio una camisa seca, comencé a desvestirme, con cierto nerviosismo, pues el no dejaba de mirarme, y pronto lo noto, acerco sus manos a mi pecho y lo recorrió con sus dedos, quitándome lentamente la prenda mientras susurraba a mi oído palabras en alemán, incomprensibles para mi, pero demasiado eróticas, pues mi cuerpo comenzó a reaccionar sin poder evitarlo, para cuando regrese en mi, me encontraba en el suelo y el aun pegado en mi espalda, mis pantalones estaban abiertos y mi hombría en sus manos, masajeándola rápidamente con gran destreza, era obvio que tenia mucha experiencia, mientras mi cuello era devorado a besos, pequeños gemidos comenzaron a salir de mis labios, por tal motivo los cubrí con mi mano, mientras que con la otra trataba de sostener mi cuerpo sentado en el piso, pronto así con la mano libre que el tenia recorrió mi pecho y me susurro al oído una palabra, esta vez entendí muy bien lo que decía pero trate de ignorarla, puesto que deje salir toda mi esencia en su mano, el comenzó a lamer mi semilla, llenando sus dedos de saliva, asegurándose que fuera suficiente, entonces me di cuenta de lo que seguía, me voltee bruscamente y detuve su mano al notar que baja por mi espalda.
- Pare—solloce – pare por favor… no lo haga – dije soltando a llorar.
- Te amo – volvió a decirlo, con un tono tan seductor, tan erótico, mas mis lagrimas eran mas y mi dolor muy aparente, así que simplemente me abrazo, beso mi frente y se levanto dejándome solo – esperare en el auto para llevarte a casa Michel –fue lo único que dijo, me sentí aliviado, pero por una parte decepcionado, ni siquiera yo, sabia que era lo que quería realmente.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Me gusta; es algo muy egoísta.
- Por que haces esto Michel? – lloraba mi mama- por que tienes que ser tan egoísta? – sollozando.
No podía creer lo que sucedía, casi mataba a mi padre, el doctor dictamino que no podía esforzarse tanto como antes, que teníamos que cuidar de el.
- Lo siento mucho papa – me disculpe frente a el – te prometo que ya no volveré a ser tan egoísta.
Y así termino, mi vida, deje todo lo que me gustaba, deje mis sonrisas, el mirar la luna por las noches, el pensar en divertirme, el volver a sentir algo, y me concentre en mis estudios, mi padre eligió la carrera, la escuela donde terminaría, me convertí en el hijo modelo, en el estudiante perfecto, en el hermano ejemplar, haciendo todo por ellos, por mi familia, cumpliendo sus expectativas, mientras que Alex mi hermano jugueteaba con chicas, trabajaba para comprarse juegos, y demás, solo vivía para si, mi madre tubo que trabajar, por que la enfermedad de papa se agravó y yo termine estudiando y trabajando para pagar sus gastos, en mi graduación ninguno de ellos apareció y a mi único amigo solo se rio al escucharme rechazar su invitación para ir a tomar algo por nuestro triunfo, el triunfo de mi padre.
Termine trabajando para unos empresa , en el área de calidad, mi trabajo no era la gran cosa pero necesitaba la paga, y así pronto ascendí, hasta llegar a tener el trabajo estable, donde ganaba lo suficiente para mantener a mi familia, sin importarme nada mas.
- Quien iba a pensarlo? – decía un chico a mi lado – después de dejar de vernos ahora trabajamos juntos, que ha sido de tu vida Michel? – pregunto abrazándome.
- Nada, ahora quieres dejar de abrazarme y regresar a trabajar Eduardo – le dije serio.
- Ya no eres divertido, recuerdo como el la prepa solías no tocar nada del material en el laboratorio por que creías que lo romperías, y mírate ahora eres un az – se burlaba mirándome manipular los instrumentos.
- Deja de hacer el tonto y ponte a terminar el reporte
- Eso ya no importa, me dijeron las chavas de servicios sociales que tendremos un nuevo jefe en el laboratorio, que se creen, debieron hacendarme a mi, yo estoy muy calificado, no crees?
- Deberías agradecer que sigues trabajando aquí, ya que no haces más que estorbar, quítate si no vas a hacer nada.
- Es verdad olvidaba que tu puedes con todo, quizás el jefe deberías ser tu, no Michel?
- Terminaste, por que aun falta mucho trabajo.
- Me alegra que trabajen tan duro chicos – dijo una voz detrás de Eduardo.
- Perdón quien es usted, no puede entrar aquí es un área restringida –levante la voz.
- Sr. Luna, esa no es forma de hablarle a su nuevo jefe – dijo otro sujeto que acababa de entrar.
- Lo lamento Sr. Vázquez no tenia idea.- me disculpe bajando la cabeza.
- Esta bien, el solo hacia su trabajo, eso me hace saber que tienen cuidado de la seguridad, muy buen trabajo, como dijiste que te llamas? –sonriendo.
- … - calle por un minuto, pues ante mi se encontraba un hombre muy extraño, era mas alto que yo, de cabello castaño corto, sus ojos era de un peculiar color, no cabe duda que era extranjero, pues ese verde esmeralda no era muy familiar por el lugar, si a esto le sumamos que tenia una sonrisa demasiado agradable, dando un semblante muy gallardo, el traje con el que venia vestido hacia resaltar el color claro de su piel, no mas que la mía, pero si algo mas que las personas de los alrededores.
- Michel? – me golpeo mi amigo por la espalda – despierta.
- Luna... Michel Luna – respondí, al salir de mi trance.
- Mucho gusto en conocerte luna, mi nombre es Kai Betancourt – dijo estrechando mi mano.
- Eduardo zarate – hablo mi amigo.
- Bueno señores, el es su nuevo jefe, el señor Betancourt viene directamente desde Alemania, donde hiso su segundo doctorado en…
- Así esta bien, y ustedes.
- Ingenieros –respondió hábilmente Eduardo, - ambos somos ingenieros bioquímicos.
- Ah misma escuela –termino el.
- No – dije yo – creo que debo regresar al trabajo – alejándome de el.
- Perdone su comportamiento pero el Ing. Luna es muy devoto a su trabajo – se disculpo el jefe.
- Esta bien… es mas… me gusta – dijo sonriendo.
Era la primera vez que alguien me había echo titubear en tanto tiempo, por un momento me perdí en esos ojos color esmeralda, no pude pensar en nada mas, y casi hago mal mi trabajo, no tenia idea de que allá afuera existiera gente así, que en otros países pudiera haber cosas que yo desconocía.
Al día siguiente, el rumor de que el nuevo jefe de el departamento de calidad era todo un galán se esparció como plaga y pronto teníamos el lugar rodeado de chicas, que iba a verlo y a sonreírle como tontas, claro que eso hacia enfadar a Eduardo, decía que se robaba a todas las chicas y que no nos dejaba ninguna, pero a mi solo me molestaba que no me dejaban trabajar en paz, desde que el llego, siempre había escándalo, cuando siempre hubo paz y tranquilidad.
- Michel vamos a comer – gritaba Eduardo – vamos, tengo ganas de algo rico y con mucha grasa siiii.
- Acaso eres un colegial, ya tienes 24 años, no eres un niño, no me llames como si saliéramos a jugar – le respondí.
- Que aburrido eres, anda vamos donde las chavas de administración comen, creo que le gusto a una de ellas.
- Tienes un complejo.
- Claro las chicas son lo mejor y mas cuando tienen pechos grandes y piernas largas si...
- Deja de babear, no voy a ir, comeré en otro lugar.
- Otra vez debajo del árbol que esta junto a la cancha deportiva.
- Ahí hay tranquilidad, no quiero escuchar tus malos chistes.
- Eres muy cruel, jamás vas a conseguir una esposa así.
- No la necesito.
- Que acaso no quieres tener una esposa, con un lindo hijo y tu propia casa y…
- No...- lo interrumpí – eso seria demasiado egoísta para mi.
- Jajaja, a veces eres muy gracioso.
Por suerte para mi esto basto para que Eduardo dejara de molestarme, solía comer debajo de un árbol cerca de una cancha donde la suave brisa de los arboles me hacia dormir tranquilo, y por un instante desaparecía, dejaba de existir, mi vida tal y como era se desvanecía, así termine por dormir un rato, hasta que la calidez de una mano en mi frente me despertó, era extraño, puesto que nadie solía pasar por ahí.
- Lamento despertarte –dijo sonriendo
- Doctor – me sobresalte – no esta bien, ya casi termina el descanso.
- No me llames doctor es kai
- Perdón pero, no puedo llamarlo así, eso es muy informal, ahora si me disculpa –dije levantándome – el solo se quedo sentado mirando como me alejaba del lugar a mi encuentro llego Eduardo quien se colgó como siempre de mi abrazándome y sonriendo.
- Ok –dijo kai – escuchen ingenieros – mirándonos detenidamente – las chicas quieren que celebremos me llegada, o algo así, tengo que ir a beber con ellas, pero como no conozco la ciudad mejor los invito a mi departamento, así que ustedes deben venir, si no los despediré.
- No puede hacer eso – me opuse.
- Claro que puedo – me desafío.
- Aun así no asistiré – respondí
- Tan poco valoras este trabajo? – provocándome.
- Esto doc. No es eso, es solo que no puede salir, tiene prohibido llegar tarde.
- Tu esposa no te deja divertirte.
- No estoy casado y no es eso… es solo que odio las fiestas.
- Aun así iras o despediré a zarate.
- Nooooo... claro que ira, ira.
Sobra decir que asistí por que mi amigo me lo suplico, avise a mi madre que llegaría un poco tarde y llegamos a su departamento, todo parecía normal, las cosas estaban aterradoramente ordenadas, y su departamento era espacioso no cabe duda de que tenia mucho dinero, la fiesta fue muy aburrida, debido a que no me gustaba tomar, las chicas eran cada vez mas y mas lanzadas sobre el, quien las rechazaba amablemente y Eduardo bebió hasta más no poder.
- No piensas tomar una copa? – me pregunto el con el vaso en la mano.
- Yo no tomo – dije secantemente.
- Si no lo haces despediré a zarate – amenazo.
- Esta muy tomado como para suplicarme así que búsquese otro pretexto.
- Te despido a ti
- Mmmm- termine aceptando la copa, después otra, y otra hasta que estaba totalmente ido.
- Y después Michel abrazo al gato y dijo, si el es mi hijo, frente a esos chicos –contaba Eduardo entre risas – fue tan gracioso.
- Deja de contar cosas vergonzosas – le dije golpeándolo en la cabeza.
- Ya se que tal si ahora les cuento sobre la vez en la que lo confundieron con una chica y casi lo besa un chico.
- Que te calles…
- Eso es muy interesante – decía kai.
- Doctor, no lo aliente.
- Vamos, era muy divertido, además tu solías decir que no era tu culpa ser tan lindo jajajaja
- Tonto – dije sonriendo mientras lo abrazaba – creo que quiero vomitar –dije levantándome.
- Por aquí-me indico kai – mejor? – pregunto una vez saliendo del baño.
- Falsa alarma, solo quería usar el baño… me duele la cabeza
- Esta bien – me dijo – ven recuéstate un rato – y antes de darme cuenta ya estaba en su cama.
- No puedo tengo que ir a casa…- pero no pude mas y me dormí ahí abrazando una almohada.
domingo, 13 de diciembre de 2009
EGOISTA: Yo; es una palabra egoísta.

El ser egoísta no es algo de lo que uno deba afanarse, ni siquiera algo que se enseñe desde pequeños, pero lamentablemente es algo muy fácil de hacer, de aprender, para mí, las cosas no fueron diferentes.
Desde que tengo memoria mis padres me educaron siendo el mayor de compartir con el, con los demás. ”Siempre debes pensar en ellos, en la familia en su felicidad antes de a tuya” ese fue siempre el pretexto que tenían, yo debía compartir mis juguetes, debía compartir mi habitación, aguantarme las ganas de jugar con algo y dárselo a el, siempre estar cayado y ser educado, no podía ensuciarme, no podía correr, no podía disfrutar de la niñez.
Y por un tiempo eso fue lo mas natural del mundo para mi, durante 17 años viví así, olvidando todo lo que me hacia feliz, fue entonces que conocí algo, que siempre llamo mi atención, pero que jamás lo pude hacer notar.
Cerca de la escuela a la cual yo asistía había un hermoso gatito, de color negro como la noche y ojos brillantes como estrellas, me gustaba mucho y desde que lo vi comencé a alimentarlo, con ayuda de mis amigas, quienes solían decir que era mi hijo, debido a que ambos teníamos el mismo color de pelo, un hermoso color ébano, las visitas a mi hijo comenzaron a hacerse regulares, y así fue como mi vida dio un giro inesperado, me distraída demasiado jugando con el, no tenia tiempo para hacer nada de mis tareas y mucho menos la limpieza en la casa, solía pasar horas abrazándolo y jugando con el pequeño, mis padres comenzaron a notar mi bajo desempeño y falta de interés y eso no iban a pasarlo por alto.
- Quieres explicarlo Michel? – me cuestiono mi padre – por que has bajado tus calificaciones así, no haces otra cosas mas que estudiar.
- Lo…lo lamento papa – dije cabizbajo – es solo que…
- Además ya no haces la limpieza tampoco, así que no pongas esa excusa – dijo mi madre – tu hermano llega de la escuela y no hay nada de comer, te he dicho que vengas directo a la casa, nada de hacer el tonto con tus amigos.
- Yo no me hago el vago – me defendí.
- Eso no es verdad después de la escuela te eh visto estar jugando con tus amigas –me recrimino mi hermano.
- Cállate –conteste – tu te vas con tu novia a perderte y nadie te dice nada.
- Al menos tengo novia
- Por eso repruebas el año verdad
- Cállate tonto antisocial, pareces un viejo, nunca bailas, nunca sales, y nunca te eh visto con una novia, quizás seas del otro bando.
- Eres un idiota –grite sin poder mas.
- Es suficiente Michel –tu hermano no esta siendo regañado, recuerda que tu fuiste el primero te dimos toda nuestra atención, el esta solo y no puede hacer las cosas bien, como sean las cosas, deja de hacer lo que hagas y concéntrate, no pienses solo en ti.
- Por que eres tan egoísta – termino mi padre.
Aquello fue un fuerte golpe para mí, sin embargo lo peor estaba por venir, una semana después mi hermano descubrió mi pequeño secreto.
- así que un mugroso gato, es la razón de tu comportamiento – dijo al momento de sostenerlo con una mano, lastimándolo, el me había esperado en el lugar donde solía verle y lo atrapo para molestarme – pues entonces esto tendrá que parar, voy a deshacerme de tu distracción, ya que no tienes tiempo para darme de comer, tampoco cuidaras de el – en ese instante lo aventó frente a un carro que pasa por la calle a gran velocidad. – jajá, ahora ya nada te distrae, tengo hambre hermano mayor –me quede callado, vi como el gato trato de esquivarlo sin triunfo alguno, su vida se desvaneció como la nada, en un momento dejo de existir, murió al igual que todo mi autocontrol.
- Maldito –grite y me arroje encima de el, golpeándolo en la cara – estúpido, como pudiste – dije mientras la gente a nuestro alrededor se acumulaba, llenándose de conocidos, pronto fui jalado por mi madre quien fue avisada por una vecina que no hacia otra cosas que darle quejas sobre mi.
- Que demonios te pasa? –pregunto mi madre ya en casa – por que le pegaste a tu hermano, es mas chico se supone que debes cuidarlo- abrazándolo.
- El lo mato…mato a mi gato –dije furioso.
- Y por un estúpido gato lo golpeaste, cuando tu padre se entere te va a ir mal.
- El no es un estúpido gato –dije a punto de llorar – el estúpido es Alex, no tenia por que hacerlo, yo quería a ese gato mas que a el, Alex eres un es…- mas fui callado por una bofetada de mi madre que solo me mando a mi habitación castigado sin cenar.
Antes de irme pude ver como mi hermano sonreía, el había ganado, como siempre, había conseguido arrebatarme lo que era mío, lo que me hacia feliz, desde que éramos pequeños había sido establecido, que tonto fui al pensar que algo podía cambiar.
- Perdón – pedía detrás de la puerta de mi habitación – perdóname gatito, no pude protegerte, no pude tenerte, eso es muy egoísta – termine llorando, después de todo ese gato no solo era mi hijo de juego era mi mejor amigo, alguien que siempre sonreía cuando yo estaba, que me escuchaba y no pensaba que fuera egoísta, alguien en quien si podía contar.
No hace falta decir que cuando mi padre llego esa noche mi castigo fue ejemplar, mas al desatar toda la rabia que tenia acumulada en mi, grite, me desahogue, recriminando los tratos de mi familia, aquella noche mi padre me grito como nunca, y hubiera estado bien, hubiera azotado la puerta y largado de ese lugar, hubiera desaparecido entre la oscuridad de la noche, si no fuera por que el se desplomo, su corazón no lo aguanto, un infarto.
Y así mi no vida comenzó…
lunes, 16 de noviembre de 2009
DIA 2

Despierto entre las sabanas de un cuarto extraño, techo me es confuso, no recuerdo haber puesto un poster de ese grupo juvenil tan estúpido, mas siento un brazo que rodea mi pecho, es entonces que lo recuerdo, no estoy en mi habitación, ni siquiera cerca a casa, tendré que decir que por culpa de otra practica me quede tarde, solo espero que no sea demasiado, de repente siento una respiración cerca de mi, un aliento cálido y lujurioso, me llama, me besa, me toca.
Separo rápidamente su ser de mi cuerpo, llegare tarde a casa, y no quiero escuchar sus gritos otra vez, quiero estar tranquila, rápidamente me levanto en la ducha y a mi mente vienen los momentos que viví minutos antes, momentos antes de irme temprano a casa, como les dije a mis amigos, cuando en realidad quede con una persona para follar, mi única forma de pasar el rato, aun puedo sentir la respiración de su boca sobre mis labios, sus manos recorriendo mi piel, sus labios saboreándome, es una sensación desagradable, y mas aun al pronunciar aquellas palabras.
TE QUIERO
Se que son una mentira, que son solo cosas que se dicen durante el sexo, pero solo en realidad me gusta escucharlas, y mas aun ansia escucharlas de la boca de el, la primera persona de la que me enamore.
Era yo aun una niña de 11 años, y a esa edad el amor puede ser muy cruel, acababa de mudarme, justo en las vacaciones de verano, sin conocer a nadie, yo no era muy sociable, odiaba esa nueva ciudad, pero papa ya no tenia empleo y teníamos que sobrevivir, el un niño de la misma edad que yo, vivía irónicamente Justo enfrente de mi casa, mas con ya 1 semana era la primera vez que lo vio, cuando su padre le pidió ayuda al mío para arreglar una fuga de agua en su casa, nos saludamos y así como as empezó nuestra amistad, quizás ridícula pero para mi no lo era, después de ese encuentro todos los días salía a jugar con el, sin importar que hiciera mucho calor o que lloviera, estábamos juntos, gracias a el comencé a llevarme con los otros chicos del lugar, a jugar con ellos solo por que el me llamaba, gracias a el comencé a amar la noche, la luna, las flores.
Solíamos tener un jardín en la parte de enfrente de su casa ya que en la mía no se podía, el decía que era nuestro jardín y era lo mas maravilloso que pudiera existir, recuerdo que una noche me arme de valor, solíamos quedarnos unos minutos viéndonos por la ventana de nuestros cuartos fijamente haciendo gestos y cosas por el estilo ese día yo le mande un beso, y el lo recibió gustoso sonriendo respondiendo a el, a la mañana siguiente cuando nos juntamos se lo dije.
ME GUSTAS
El me miro sonriente y me beso en la mejilla, luego tomo mi mano y corrimos a jugar en el jardín, me sentí feliz, era la primera vez que una persona me amaba, era la primera vez que no me lastimaban, como todas aquellas otras personas que dijeron amarme, es curioso, como teniendo 11 años de vida y ya saber lo que es sufrir, lo que es el dolor, lo que es que te dañen con frialdad, lo que es sentirse usada, pero con el era diferente, aquel día fue especial.mas el siguiente no lo seria.
Es curioso como cuando eres niño el amor puede llegar a ser muy cruel, como las personas pueden dañarte con facilidad, como pueden abandonarte sin pensar.
Mi primer día de clases en mi nueva escuela, y yo ya odiaba ir, mas me levante temprano tenia la intención de irnos juntos pero el jamás apareció, al regresar me encontré con que mi papa destrozaba el jardín, iban a colocar cemento, pues se ensuciaba demasiado, llore y suplique que no lo hiciera que era nuestro jardín y mi mama me dijo, que se acababan de mudar, el sabia y nunca lo menciono, ni cuando le dije que me gustaba, aun así me abandono, me dejo, como suelen dejarme siempre sola, triste.
Suelo pasar y sentarme donde antes era mi jardín recordando el abandono de mi primer amor, y aun así, aun cuando me lastimaste lo único que me gustaría escuchar de ti so esas palabras que hace unas horas, una desconocida me decía.
Eh caído muy bajo, tanto así que no me importa si los conozco o no, simplemente si me lo piden me voy con ellos a la cama, hombre o mujer ya no me importa, solo trato de deshacerme de esta soledad, mas se que pronto me dejaran también es por eso que me aseguro de que no sea así.
NO ME VOLVERAN A DEJAR NUNCA MAS
Con estas palabras termino mi ducha me dirijo a donde se haya el cuerpo de esa joven a quien conocí hace un par de días, se esta volviendo aburrido, pero no quiero que me abandone, y no puede hacerlo si esta muerta, mientras tenga su alma, ya no me sentiré sola…
domingo, 15 de noviembre de 2009
CHORIZO DE PESCADO
sábado, 14 de noviembre de 2009
MI REGALO

Así, con toda esta melancolía abrió aquella puerta de madera finamente tallada, dando entrada a su habitación, un lugar que es estos momentos le parecía tétrico, oscuro, por un lado se encontraba su enorme librero totalmente ordenado, sin la mas mínima presencia de vida, cerca de el se hayaba su sillón favorito, un gran y reclinable sofá de piel color ébano, mientras que por el otro, el armario, aquel lugar lleno de prendas, las cuales aun se encontraban nuevas, debido a que no le gustaban, y para finalizar, su cama, una enorme cama, para una sola persona totalmente arreglada.
Aquella visión era mas bien desértica, carente de vida, ya que se había acostumbrado a un pequeño invasor, el cual siempre al abrir aquella puerta se encontraba ahí, desarreglando algún libro, jugando en su sofá, probándose la ropa de aquel gran armario, aun que la quedara enorme, saltando sobre la cama, pero lo que mas adoraba, era verlo dormir, como un ángel, junto a el.
Ese pequeño daba cierto aire a la habitación, llenándolo de vida con su luz y brillo, a lo opaco de sus parees. Se había acoplado completamente a ser recibido por quien mas amaba, mas ese día era diferente, todo se encontraba muerto, de pronto sus ojos visualizaron un pequeño detalle sobre una mesa, era una cajita envuelta en un listón de color rojo y papel azul , junto a una nota que decía:
“FELIZ CUMPLEAÑOS KAI, TE QUIERE RAY”
El simplemente sonrió un poco y aun mas al descubrir que dentro de la caja se encontraba un bley. A su mente regresaron los recuerdos de aquella conversación que tuvieron en las semanas pasadas.
- Dime kai ¿que vas a querer de regalo? – preguntaba un joven pelinegro por celular.
- No se… tal vez un dranzer nuevo – respondió sin mucha emoción. Debido a su ocupada agenda.
- Kai – dijo enojado – te estoy diciendo que puedes pedir lo que quieras y es lo mejor que se te ocurre… acaso no tienes imaginación
- Es que no quiero nada
- Ok, creo que Rusia te congelo el cerebro – termino molesto para colgar.
Kai no lo podía creer, su neko recordó lo que le había pedido y aunque el podía conseguir el mejor bley del mundo aquello le pareció el tesoro mas grande de todos.
- Gracias ray – pronuncio mas fue sorprendido por un abrazo repentino.
- De nada amor – dijo aquel bello ángel de ojos color miel – espera – continuo, al notar que su amor se daba vuelta para besarlo – tu regalo aun no termina.
Termino para tomar una venda y tapar sus delicados ojos color rubí, para guiarlo hasta el sillón donde tantas veces se quedaba dormido en sus brazos.
El ruso solamente pudo sentir como es que se sentaba sobre el delicadamente, desabrocho naba su camisa quitándosela, quiso entonces sentirlo con sus manos, mas fueron atrapados por el, quien quitándose la venda que cubría su cabellos aprisiono las manos de su indefenso fénix.
- Es hora del pastel – le susurro al oído, mientras besaba su mejilla, kai sintió como algo frio tocaba su pecho decorándolo. Ray había conseguido crear un pastel sobre su pecho, únicamente con crema batida, la cual comenzó a lamer lentamente, con pasión. – mmmm- gimió – sabe delicioso, lastima que no te gusten los dulces – termino. Mientras sus manos bajaban por su vientre hacia sus pantalones, donde encontró su miembro ya erecto y lo Liberio de su prisión. – tanto pastel me dio sed – decía masajeándolo lentamente – que tal si me das algo de leche – le susurro para comenzar a lamer su hombría con sensualidad y gran maestría, después de toda ya tenia mucha practica.
Durante unos minutos kai contuvo su voz, evitando que cualquier sonido emanara, pues le aprecia demasiado vergonzoso, hasta que no pudo mas.
- Eh – gimió, mientras llenaba la boca de su amante, quien trago y trago, lo más que pudo de la leche de su amante, mas al no poder con todo, termino lamiendo sus dedos.
- Ah… aaahhhhhh… - gimió dulcemente – gomen ne kai – se disculpo – quería que durara mas pero estoy en mi limite – termino, antes de tomar su miembro y deslizarlo por su cuerpo dentro de el.
Fue entonces que libero las manos de su ruso y este lo tomo por las caderas, comenzando a moverlo lentamente, con un ritmo hipnótico.
- Aah… kai… mas – gemía mientras se aferraba a el, sin darse cuenta la venda que cubría aquella fría mirada cayo, kai al fin pudo notar a la bella ninfa que tenia sobre si.
Las mejillas de ray se encontraban ruborizadas y sus ojos con lagrimas, mas no eran de dolor sino de placer, por su cuello una traviesa gota de sudor lo recorría, llegando hasta su pecho que se encontraba ligeramente descubierto, teniendo únicamente una playera china roja con detalles negros pegada debido al sudor de su piel, formando también mechones de cabello cayendo graciosamente sobre sus hombros, llegando justamente al inicio de sus piernas dando una vista totalmente erótica.
Eso solamente estimulo mas a kai, que lo embestía con gran fiereza mientras ray solo pedía mas y mas aferrándose a el, gimiendo de placer.
- Feliz cumpleaños amor – le susurro al oído para terminar sobre el pecho de kai, quien solamente lo beso y lleno su interior con su esencia.
Terminando asi los dos exhaustos, kai acariciaba el sedoso cabello de ray y este daba pequeños besos en su pecho.
- Espera – dijo levantándose para traer consigo una botella de vino y dos copas – es hora del brindis.
- Te amo – le dijo el ruso mientras su chico servía la copa.
- Se supone que debes decir salud – luego tomando el vino – bebe – le pidió.
- Delicioso – decía kai, mientras dejaba caer por el cuello de su neko el frio líquido y lo lamia.
- Jajaja… kai, hace cosquillas – se reía y retorcía el, para después besarlo - ¿te gusto tu regalo? – pregunto finalmente.
- Claro, pero pienso disfrutarlo toda la noche – dijo atrayéndolo a su cuerpo mas y mas para besarlo y posteriormente llevarlo a la cama.
- Kyaaa- grito ray – kai eres un pervertido.
- Acaso no te gusta
- Bromeas – extendiendo los brazos – esa es una de las razones por las que me gustas.
- ¿y la otra?
- Tu dinero
- Mmmm – molesto
- Bromeo – luego besándolo – tus ojos color rubí – termino – hazme el amor kai, disfruta de tu regalo.
- Seguro, después ya no me detendré.
- Eso es lo que espero – término en tomo burlón, mientras lo abrazaba.
Sobra decir que esa noche no durmieron, había pasado ya mucho tiempo sin estar con el, asi que tenían que recuperar el tiempo perdido, mas para kai era el mejor cumpleaños que pudieran tener.
- Ahora espera el año que viene, tendré que superar esto – termino ray recostado sobre el pecho de kai, dibujando círculos en el.
- Lo esperare con ansias y como no tienes idea.
FIN
jueves, 22 de octubre de 2009
NORMALIDAD



domingo, 4 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
DIARIO DE UNA PSICOPATA

Por mucho tiempo pensé que tener un diario era estúpido, y mírenme ahora escribiendo uno, la verdad no se por que razón lo escribo, quizás sea por que esa maestra tubo un gran impacto en mi, recuerdo aun sus palabras
“escriban un diario, donde todos los sucesos de su vida convivan, verán que ya en algunos años al leerlo se reirán, encontraran todas sus equivocaciones graciosas y se darán cuenta de lo mucho que han crecido”
Mas no fue así, escribí en un viejo cuaderno los sentimientos y pensamientos de maltrataban mi alma, esa noche, y ahora años mas tarde me doy cuenta que todo sigue igual, sigo teniendo miedo, estando asustada, temiendo a la soledad, pero teniéndola como única compañera, aun cuando intente acercarme a los demás.
Pero aun así ¿por que demonios me empeño tanto en escribir un diario, aquel que nadie leerá, uno que jamás me recordara cuanto crecí, algo que nunca cambiara?
La respuesta es simple, o quizás no tanto, simplemente no quiero olvidar, ese sentimiento que me inspiro a escribir.
La primera vez que me pele con mi mejor amiga discutimos por algo estúpido, mas trate de recuperar su amistad, no por que me fuera muy importante en ese momento simplemente por que estaba aburrida, y hoy después de tantos años me he dado cuenta que me aburro con facilidad, cambio de amigos muy rápidamente, una vez que termino de charlar con alguien se vuelve monótono y sin satisfacción alguna es por ello que me alejo, ya que siempre terminaran traicionándome, como todos, tengo esa maldición, aquella persona a la que le abro mi corazón, mis mas profundos miedos, mis deseos es quien mas rápido me traiciona.
Es por eso que dejare de ser un ser humano, dejare de preocuparme por los dejas, de involucrarme demasiado con ellos, de sufrir cuando ellos sufran, comenzare a ser falsa, pero con varios años de experiencia me es muy fácil, quizás demasiado, y eso me da miedo, temo que se vuelva contra mi, que termine en un mundo diferente y que ni siquiera me importe vivir.
Lo único que se en este momento que todo esta ira, dolor, sufrimiento, tengo que sacarlo, transmitirlo a otra parte, deshacerme de el, fue así entonces como comencé a cortarme.
Pequeños al principio, con agujas y jeringas, pero al momento de incrementarse el dolor en mi pecho, fue mayor la necesidad, navajas cortando mi piel, vidrios abriendo manantiales de sangre, cuchillos desgarrándome.
Mas eso no es suficiente… fue así que sentí la necesidad de matar…
La pregunta era, ¿con quien descargaría toda mi ira?...
domingo, 27 de septiembre de 2009
SIGNIFICADO ( PARTE 3)

Más ella viene a mí a pedir mi consejo, mi opinión y no me queda otra que animarla.
Quizás es por que soy muy egoísta y deseo que estén juntos, para que así tu me mires, pero después te acercas haciendo mi corazón vibrar para después matarlo al decirme que sufriendo estas.
Sigues amándola yo lo se, y no puedes dejar de pensar en ella, pero por que tienes que venir a decírmelo a mi, acaso no vez que me destrozas, que me hieres lentamente cuando sufres por ella.
Y aquel imbécil que no entiende, que simplemente esta tonteando con ella.
“solo falta que la beses”
Le dije pero creo que no entendió, así que nuevamente se lo repetí, puso una cara extraña y cambio el tema, pero se muy bien que es por que no captas la idea.
- Bésala, aquí – le dije señalando se pecho.
- En su pecho?- dijo confundido.
- No idiota, en su alma…
Mas creo que no entendió, ya que todos piensan que besar es simplemente un rose de labios, una danza entre lenguas, un intercambio de fluidos, pero en realidad no es eso.
Besar es la forma más simple en el mundo de decir, te extraño, te quiero, te anhelo, te necesito, TE AMO…
Un beso es todo aquello que jamás podemos decir en palabras, es aquello que tememos expresar, es una declaración, mas lo hemos olvidado y ahora un beso, no es más que eso.
SIGNIFICADO ( PARTE 2)

Fueron sus palabras antes de marcharse, ella de verdad que es muy rara, primero me insulta y molesta y al final me dice esas cosas, que demonios se cree, lo peor es que no le entiendo, aunque la verdad comienzo a pensar que habla de ella.
Pero como besarte, que no se da cuenta que ya me perteneces, que no hay lugar en ti que yo no conozca, que mis labios no hayan tocado, que no haya marcado.
Soy tan estúpido, encerrado en este juego, aparentando tranquilidad, deseándote por tanto tiempo y ahora que es lo que obtengo una relación tonta, basada simplemente en el sexo.
Soy tan cobarde, temo que me ilusiones, que sonrías y que después vueles a otros brazos, que me beses y luego te alejes que me destroces en pedazos, me da miedo pensar que acabare como aquel chico que aun te ama y te extraña, que no puede dejar de pensar en ti.
SIGNIFICAO (PARTE I)

No cabe duda, que idiota soy mas por que se que no significa absolutamente nada para ti, solo es algo carnal.
Pero por mas que trato de convencerme no puedo, mi corazón no quiere entender la verdad de esta relación y como diría ella soy tan estúpida, pero tiene razón.
Como es posible que teniendo seguridad, amor, una persona que me apoyaba, siempre te miraba a ti, tu sonrisa, tus gestos, la forma en como te relacionabas con los demás, como me llamas sin hablar.
Y así, como las abejas a la miel, caí, tropecé en el pecado y sin miramientos me entregue a ti, sentir tu piel, tu aroma, tu esencia era todo para mi.
Más aun cuando nuestros cuerpos se unieron, cuando nuestras almas se tocaron, esto no deja de ser para ti más que algo sin amor, como un juego o pasatiempo.
----------------------------------------------“BESALO”---------------------------------------------
Fueron las palabras que me dio de aliento aquella amiga, en la que confié para pedirle su consejo, pero como que besarte.
Si supiera que conozco cada parte de ti, cada centímetro de tu piel, que tu aroma esta impregnado en mi, que no hay lugar virgen ya en nuestros cuerpo.
Besar es más fácil que decir que te amo.
No me encontraría sufriendo, no estaría aquí sumida en desesperación, corriendo por un sueño, dejando que me lleves a lo alto, volando mas allá de lo seguro, sabiendo que me soltaras, que dañaras mi corazón, que me mataras cuando menos me lo imagine.
Si tan solo un beso lo pudiera arreglar…
jueves, 17 de septiembre de 2009

miércoles, 16 de septiembre de 2009
DIA GRIS

Si lo que quieres es huir, camina, yo haré canciones para ver si así consigo fuerzas pa´ vivir.
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LO PROMETISTE.
TU ME MENTIS
Y ME ABANDONAS,
DEJANDO SOLAMENTE EL RECUERDO,
DE LO QUE FUE Y NO SERA…
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No tengo más motivos para darte que este miedo que me da el no volver a verte nunca más.
Creo ver la lluvia caer, en mi ventana te veo pero no está lloviendo, no es más que un reflejo de mi pensamiento, hoy te echo de menos.
Yo sólo quiero hacerte saber, amiga estés donde estés que si te falta el aliento yo te lo daré, si te sientes sola, háblame, que te estaré escuchando aunque no te pueda ver, aunque no te pueda ver.
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SOLANTE ME QUEDARE,
EN ESTE OSCURO LUGAR,
ESCUCHANDO DESDE LEJOS TUS PROMESAS,
SON SOLO FANTASMAS,
DE JURAMENTOS PASADOS,
SON SOLO RECUERDOS,
DEL SABOR DE TUS LABIOS,
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De tantas cosas que perdí diría que sólo guardo lo que fue, mágico tiempo que nació un Abril.
Miradas tristes sobre mí se anidan y se hacen parte de mi piel, y ahora siempre llueve porque estoy sin ti.
Si así consigo fuerzas pa´ vivir, no tengo más motivos para darte que este miedo que me da el no volver a verte nunca más.
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Y SIN SABER COMO PFUE QUE PASO,
REGRESO AL LUGAR EN EL QUE TE DI MI AMOR,
Y OTRA VEZ VUELVO A SENTIR TU PIEL JUNTO A MI,
VUELVO A EXPERIMENTAR EL PLACER DE UNIRME A TI,
NO PUEDO EVIRLO,
CADA VEZ QUE ESCUCHO ESTA CANCION…
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Creo ver la lluvia caer, en mi ventana te veo pero no está lloviendo, no es más que un reflejo de mi pensamiento, hoy te echo de menos.
Yo sólo quiero hacerte saber, amiga estés donde estés que si te falta el aliento yo te lo daré, si te sientes sola, háblame, que te estaré escuchando aunque no te pueda ver, aunque no te pueda ver.
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QUIERO QUE VULVAS
QUE CUMPLAS LA PROMESA,
NECESITO SENTIRTE,
TENERTE JUNTO A MÍ,
ESCUCHAR TU VOZ,
SENTIR TUS MANOS,
MIRAR TUS OJOS,
TENERTE AQUÍ.
QUE NO VEZ QUE TE ESTOY LLAMANDO,
PERO NO CONTESTAS…
----------------
Creo ver la lluvia caer, en mi ventana te veo pero no está lloviendo, no es más que un reflejo de mi pensamiento, hoy te echo de menos.
Yo sólo quiero hacerte saber, amiga estés donde estés que si te falta el aliento yo te lo daré, si te sientes sola, háblame, que te estaré escuchando aunque no te pueda ver, aunque no te pueda ver...
domingo, 6 de septiembre de 2009
SOLO DOS PALABRAS ( PARTE II)

La primera ves que te vi me pareciste intrascendente, pero algo de ti me llamo siempre , tu agilidad en batalla, el que jamás te dieras por vencido, aun cuando quedaras mal herido, tu mirada llena de determinación, de fiereza fue lo que me conquisto, siendo una bestia en combate y al contrario amable y tranquilo fuera de el, siempre sonriendo, bromeando con aquellos que eran del equipo, y aun cuando los abandone en varias ocasiones, a ti fue al que más me dolió dejar, tu mirada triste y confundida al verme con los rivales.
Siempre eras aquel que se daba cuanta de lo que en realidad me pasaba, tratando de romper la mascara de hierro que me protegía, siendo el único que se abrió paso a mi corazón.
Aquella noche me hubiera detenido, solo quería tocar tus labios era todo lo que pedía, pero al escuchar tu voz llamándome rompiste la ultima pizca de autocontrol que tenia y sin poder impedirlo te hice el amor, una, dos, tres, todas las veces que mi cuerpo aguanto no me importaba nada, ni siquiera el que tu estuvieras de acuerdo, pero al observar tu reacción supuse que si.
Cuando desperté, el dulce aroma de tu sedoso cabello reinaba en la habitación, la luz se colaba tímidamente entre las ventanas, ahí estas aferrado a mi, deposite un beso en tu frente y me metí a la ducha esperando encontrar la manera de decirte lo mucho que te amo.
Ahora al salir de ella, te encuentro levantado, sentado a la orilla de nuestro lecho, me acerco, lento, silencioso, pues quiero sorprenderte, pero al notar un lamento tuyo me detengo, de pronto escucho aquellas 2 palabras que me es imposible decir.
“TE AMO”
Tan fácil que se ve pero imposible para mi poder decírtelas, ni siquiera se si las eh dicho antes, pues no eh amado a nadie en mucho tiempo.
Tu llanto no cesa y se incrementa a cada minuto que pasa, entonces te abrazo y te beso dulcemente, mas miro tu cara de sorpresa, trato de decirlo, de pronunciarlo, - rei… - mas no puedo expresarlo en palabras, así que nuevamente te tumbo a la cama, quito la sabana que ligeramente cubre tu cuerpo, pudiendo admirar tu bella desnudes, tu piel, tersa, suave, fresca como una brisa de verano, me apresuro rápidamente y mi legua recorre nuevamente tu cuerpo, tus pezones son tan deliciosos, rígidos y rosados. Al darte una pequeña mordida gimes, lo siento pero eres tan irresistible amor que me es imposible el no devorarte.
Beso tus labios para tranquilizarte, enroscando mi lengua con la tuya, explorando toda tu boca, bebiendo gustoso de a miel que emana.
Regreso mi boca a tu pecho, marcándolo como mío, propiedad de kai, riendo maliciosamente mientras puedo sentir vibrar tu cuerpo bajo el mío. Lo siento mi precioso neko, pero no puedo mas, tus mejillas sonrojadas y tu cara de desesperación son demasiado excitantes estoy en mi limite y aunque se que te dolerá también se que lo disfrutaras mucho.
Tu entrada es estrecha, no importa cuantas veces lo hicimos anoche aun es apretada, y eso me gusta, al igual que oír como gimes de placer, como te aferras a mi enterrando tus uñas en mi espalda, esta bien mi precioso, es el precio que tengo que pagar por estar dentro de ti y con gusto lo pagaría las veces que fueran necesarias, suavemente comienzo mis embestidas, lentas al principio pero al hacerse presente la lujuria comienzo a ser mas rudo, salgo un instante y te coloco boca abajo, quiero asegurarme de entrar totalmente en ti, separo tus piernas y vuelvo a entrar, gritas desesperadamente pero eso no evita que te embista con pasión.
Tus caderas comienzan a sincronizarse con las mías, al mismo ritmo, es entonces que noto que unas lagrimas escapan de tus ojos. No llores cariño, pienso mientras lamo delicadamente el lóbulo de tu oreja, sin querer eh echo algo terrible pues te haz venido en un instante, derramando tu esencia.
Tu inocencia es excitante para mi, pero yo aun no eh llegado al la cumbre y tendrás que aguantar un poco mas.
sigo penetrando tu pequeña entrada, mientras que con mi mano tomo nuevamente tu miembro, quiero hacerte sentir tan bien como anoche, así que rápidamente comienzo a masturbarte, mientras tus gritos llenan la habitación, trato de ahogarlos con mis boca pero eres demasiado testarudo, regreso entonces a besar tu cuello entonces lo presiento estas llegando nuevamente, puedo sentirlo por que me aprietas con ansiedad, no te preocupes yo estoy igual y ahí, los dos justos llegamos al orgasmo, nos vinimos , nos hicimos uno.
Quisiera poder seguir tomándote pero mis fuerzas se han ido y mirando tu rostro a un sonrojado, me besas mientras me susurras al oído – te amo kai – lo has hecho de nuevo, me has desarmado otra vez.
- Te amo rei – al fin puedo decir mientas besaba apasionadamente, asegurándote que no te dejaría nunca.
Y mientras mis fuerzas regresan para saborearte nuevamente un horrible ruido nos molesta, golpes de la puerta y los gritos del molesto e imbécil de Tyson llamándote, tu te levantas y respondes, eso es lo que mas odio, detesto que ese llame tu atención, así que cuando abres la puerta para atenderlo, yo te jalo por al cintura y cierro nuevamente la puerta en su cara, me hubiera gustado ver su expresión, pero ya que – tu eres mío… entiendes – te digo cercano a tu boca, mientras sonríes y me besas con pasión – y tu mío – dices al terminar, al momento de acercarnos a la cama, nuevamente donde nos demostraremos nuestro amor cuantas veces sean necesarias.
Ignorando los gritos de un molesto Tyson detrás de la puerta…
SOLO DOS PALABRAS

Quizás solo fue un accidente para ti, algo que jamás hubiera pasado…
Aquella noche fue como cualquier otra, aun recuerdo como es que tyson gritaba renegando el duro entrenamiento que hilari nos impuso, mientras tu como siempre, sin siquiera parpadear hacías todo a la perfección, era tan excitante mirar como el sudor recorría cada parte de ti, de ti rostro, tu pecho tus brazos, deseándome a mi mismo ser esa gota, lentamente me acerque a ti, con el pretexto de darte una toalla para limpiarte, y así comencé una platica sin sentido, al principio no te intereso, simplemente escuchabas, sin decir nada sin mirarme, con tu típica pose de el mundo es mío, con tu típica cara de aléjense de mi, pero por mas que yo lo intentara no podía tenia que estar lo mas cerca de ti que se pudiera, y aun que casi no te esforzaras en contestar ahí estaba yo , fiel a ti, dispuesto a hacer lo que fuera solo por sentir un poco de tu calor.
Casi era hora de regresar a casa, pero los gritos de nuestro joven amigo incitan a nuestra entrenadora a proseguir, mas somos salvados por el cielo “literalmente”, el cual deja caer sobre nosotros una fina capa de lluvia, ligera al principio pero volviéndose mas densa a cada minuto que pasa, comenzamos a correr, buscando un refugio, mas yo no alcanzo a distinguir el camino, mis ojos son golpeados por el fuerte viento, entonces siento como una cálida mano toma la mía, guiándome entre la lluvia llevándome a un lugar seguro, debajo de aquel edificio, de pronto un automóvil se estaciona enfrente, y al fin noto que eras tu, quien me cogió de la mano, mi cara se pone de mil colores, los colores del amor, espero y no lo notes, sino seria mi fin.
Después de una pequeña discusión entramos a el, es grande y espacioso, elegante, tenia que ser digno de kai hiwatari, todo aquello era de tu altura. Nos invitaste a tu casa algo que nos sorprendió mucho, no cabe duda que has cambiado, desde la primera vez que te vi, que te hable, que me enamore de ti.
Aceptamos gustosos, aquella casa era excepcional tan grande y lujosa, no podíamos creer que algo así existiera tan cerca de nosotros, tu mundo era maravilloso y de nuevo mis dudas emergieron y mis inseguridades se hicieron presentes, aquello era algo que yo jamás podría igualar y por mas que lo intentara jamás lograría alcanzarte, era tan doloroso, que me quede callado por un momento, creo que lo notaste, pues me jalaste nuevamente tomando mi mano reconfortándome un poco.
Después de un cambio de ropa, prestándonos unas prendas, no podía creer que usara tu camisa, aun tenían tu dulce aroma, tan penetrante, tan varonil, haciéndome sentir mas cerca de ti.
La cena fue un momento agradable, contigo y Tyson peleando por cualquier cosa, mientras que max me daba consejos sobre trivialidades, hilari estaba encantada con tu casa, le gustaba mucho ese lugar, y yo solamente trataba de mirarte, discreto, en silencio, aquel lugar te favorecía, tan elegante, tan único, cual hermoso príncipe.
En eso me miraste, y ofreciéndome una copa de vino, yo acepte al momento de notar una pequeña sonrisa malévola en tus labios. Y sin darme cuanta caí en tu trampa, después de eso no recuerdo muy bien, estaba mareado, demasiado alcohol en mi sangre, mientras que tu te veías tan bien, al parecer ya estabas acostumbrado, era tan estúpido, yo era como un chiquillo comparado contigo, aun así me acompañaste a la habitación donde se suponía descansaría.
De pronto comencé a sentir como recorrías mis labios con tu dedo y sin poder evitarlo una palabra emergió de ellos – kai – te llame, y antes de poder decir algo mas me besaste, rápidamente pude sentir como tus manos se desasían de mi ropa, como tu tacto bajaba lentamente por mis caderas mientras con tu boca devorabas mi cuello lento, cálido, deliciosamente, para después re correr mi pecho, no pude soportarlo, era demasiado excitante – aahh – gemí de placer mientras tu seguías fielmente en tu misión, tu lengua experta me hacia vibrar, de repente te detuviste y pude sentir tus labios alrededor de mi hombría, era una sensación grandiosa tan cálida era tu boca, suavemente lamias y succionabas mi miembro, logrando que mis caderas comenzaran a embestirte, pronto sentí como guiabas 2 dedos a mi boca, supe entonces lo que pensabas y no me negaría, los lamí apresuradamente pues deseaba que lo hicieras.
Introdujiste así por mi fina entrada – aahhhhh, kai – grite pudiendo notar en ti una gran satisfacción al oírme, pero en lugar de seguir , los sacaste , enseguida sentí la humedad de tu lengua – no, aaahhh… me vengo… - trate de detenerte pero era inútil tu lengua no se detendría y antes de poder evitarlo me vine en tu rostro, tu lo saboreaste con tus dedos y después me ordenaste terminar de limpiarlo, yo gustoso, lamí mi propia semilla, la cual sabia diferente, ya que tu calor le daba un toque especial.
En ese instante sentía como introducían algo en mi interior – aaaahhhhhh……aaaahhhhh – grite, era un dolor inmenso pero te suplique que no te detuvieras, comenzaste a embestirme, luego me levantaste quedando encima de ti para que pudieras llegar lo mas profundo dentro de mi ser, solo te pedía mas y tu me lo concedías, cada embestida, cada beso tuyo, cada mordida en mi cuello era delicioso, y finalmente ,me perdí en el placer, totalmente ido, sin saber cuantas veces me vine, cuantas veces me llenaste y perdí la cuanta de cuantas veces nos unimos.
Solamente estaba feliz de que tu al fin me amaras.
Y ahora solo en esa habitación me di cuanta de que tal vez todo lo que paso era un error quizás fue el alcohol y el momento era propicio, no era tu culpa ni la mía, no podía estar enojado de que tu te fueras así.
¿ pero por que me dolía tanto?
¿Por que mis lagrimas comenzaron a fluir?
¿Por que me sentía a morir?
¿Por que me desvanecía?
- Te amo - logre articular – te amo kai – sollozante, sabiendo que todo había sido solo un erro para ti.








